El segundo amistoso fue contra Pok Ta Pok, de noche, en la cancha de Ituzaingó. Al arco tuvimos el brillante desempeño del azote de las corvinas negras, Andrés Chiesa, quien se recupera de un esguince de rodilla y hace poco entró al equipo de los casados (salú). Jugaron por primera vez en el TTR Garrafa Sena y Buffalo Soldier González. (Lo de garrafa va por el parecido con Sánchez, eximio volante ofensivo de Banfield). Al grito de salimo, a pelotazo limpio y sucio, a las corridas, el equipo consiguió irse adelante y se impuso de a ratos. Por momentos hubo desorganización, para no faltar a la costumbre, y por momentos se llegó con peligro. Resultado: victoria del TTR 1 a 0.
La derrota llegó contra Duendes, por 2 a 1. El equipo, en medio del descalabro generalizado, intentó hacer rodar la pelota, buscar el toque corto, consiguiéndolo solo por error y en breves intervalos. En esta oportunidad debutó Javier, experiente y bien plantado, de buena pegada, quien ya se autoproclamó como un jugador al que le sobran ganas pero le faltan piernas.

El equipo se está armando (se nota) la expectativa crece, el nuevo campeonato ya se palpita y, lo más importante, volvieron los asados, esas jornadas donde fluyen la verborrea futbolera y los ríos de cerveza.
Arriba el Tiki Tiki.
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