lunes 7 de noviembre de 2011

LA GLORIA ESQUIVA

Así como el caballo de Atila, así como la lagarta, el TTR seca el pasto allí por donde pasa.

El partido inicial de la segunda ronda, otra vez contra Picapiedras, fue una clara síntesis de lo que ha exhibido en los últimos campeonatos el elenco amarillo: falta de predisposición a la victoria. Existe, a esta altura, una tara subyacente, una especie de negación que no le permite al equipo jugar y ganar, como lo hacía antes o como la hace en los partidos amistosos.

En el último encuentro, particularmente, la novedad fue que JR (el dt ) propuso un planteo más ofensivo, restando un defensa y sumando un delantero. El nuevo esquema dio resultado en el primer tiempo, donde se mostró mejor juego que en los últimos partidos, más tranquilidad para hacer rodar la pelota en el pasto, un mejor despliegue de los volantes, quienes debieron doblegarse en su esfuerzo.

Después de algunas vacilaciones en los primeros diez minutos, los jugadores de la amarilla se pararon mejor en el campo adversario y demostraron voluntad ofensiva, además de variantes en la movilidad de los delanteros. Hubo llegadas. Estas modestas mejoras, sin embargo, no pudieron materializarse en el marcador.

En el segundo tiempo el trámite cambió. Los rivales consiguieron liberar un delantero -entre las líneas media y final del TTR- que habitualmente recibió de frente al arco y pudo habilitar y ordenar el juego de su equipo. Esto complicó a los amarillos. En una pelota quieta, un jugador de Picapiedras se lleva confusamente una pelota entre los defensas y deja solo a un delantero de cara al arquero rocketero. Fue el primer gol.

Pese a esta adversidad circunstancial, el TTR multiplicó su esfuerzo, puro amor propio, puro orgullo herido, y consiguió arrimarse al arco contrario. Una pelota quieta, peinada y luego cabeceada hacia atrás por el Canario (por encima del arquero) permite la igualdad. El ingreso del Canario permitió, asimismo, una mayor presencia en el área contraria, mediante la sutil técnica del pelotazo y el balón parado. Se redime así, el Canario, de su infortunio contra Vodka Juniors, aunque hay quien dice que para eso le faltan dos goles más (a favor).

Y bueno, no hubo mucho más que eso. Queda para destacar la actitud del equipo, su presencia de ánimo. Queda para destacar la unión y el sentido de pertenencia. Y para lamentar, lo dicho en el principio, esa negación para la victoria que a esta altura ya parece obra de un efectivo gualicho que atora las potencialidades de sus jugadores.

viernes 4 de noviembre de 2011

COSECHANDO EMPATES

Este bichito, este regio bichito pescado por Acho (el Lacho), serviría para festejar el pasaje del TTR a la punta de la tabla de posiciones. Debemos consignar que este equipo tiene un chef institucional, y más que un chef deberíamos decir un verdadero alquimista de la cocina, un prestidigitador en el arte de los condimentos, un maestro zen de la elaboración gastronómica: Marcelo. De a ratos, también arquero. Él era el encargado de darle brasa a esta corvina de la victoria.

Sin embargo, como bien observó Rabelino –recientemente fichado por el cuadro de los casados, nuestras condolencias- el Tiki Tiki se adapta al rival de turno. Esto quiere decir que primero deja jugar y después ve cómo arregla los desbarajustes que provoca el equipo contrario. Quizá de ahí pueda explicarse la ausencia de protagonismo en todos los partidos, la escasez de victorias y, también, de derrotas.

Los últimos dos encuentros se empataron (van cuatro de cinco) y la corvina tuvo que ser degustada con el sabor soso de la incertidumbre, de cara a la segunda ronda.

El primero, contra Vodka Juniors, fue un soberano desastre. Me dolían los ojos de verlo, apuntó el Cabeza, con razón. El equipo no jugó a nada. Pese a todo, consiguió ponerse en ventaja con un soberbio gol del negro Cesáreo que le dio rosca a una pelota quieta y la ubicó en el segundo palo, lejos de las posibilidades del arquero. Después, ante la perplejidad de todos –que no acreditaban lo que veían- llegó el segundo gol. En una jugada entreverada en el área, el Canario revolea el botín y descerraja un tremendo disparo. La pelota sale despedida con furia y se mete justa contra uno de los verticales. El arquero nada pudo hacer, los defensas tampoco. Una lástima que arco, defensas y arquero eran del Tiki Tiki Rocket: gol en contra. Cosas que pasan, en honor a la justicia debemos decir que las fallas del elenco rocketero no estuvieron allí sino que transitaron todo el trámite del partido. Resultado: 1 a 1.

El segundo, contra Picapiedras, fue desparejo pero también tirando a malo si hablamos del desempeño futbolístico de los amarillos. El TTR empezó algo mejor pero a los pocos minutos perdió pie en el mediocampo y empezó a sufrir los embates de los delanteros adversarios. Es así que dos cabezazos dentro del área culminaron con la apertura del marcador por parte del equipo de la banda roja. El TTR, desahuciado, no encontró después de eso el concierto en sus líneas para imponerse, hilvanar fútbol, y generar situaciones de verdadero riesgo. En el segundo tiempo, con más corazón que buen pie, consiguió llegar algo más, pero también con jugadas sucias, con desprolijidad. Sobre el final, ya en el epílogo del partido, Calderita Silbadora Patri cabecea un centro bien ejecutado y consigue el anhelado y sufrido empate. Resultado, otra vez: 1 a 1.

Las chances están intactas para pelear la definición del campeonato pero al TTR le siguen faltando dos cosas para consolidar sus posibilidades: ganar y jugar bien. Cosas que en el fútbol tienen su importancia. Nada más y nada menos.

lunes 24 de octubre de 2011

EL TRABAJOSO RESURGIMIENTO DEL TTR

Palabras previas de la Comisión Directiva:

El blog institucional del TTR no estuvo ajeno, durante estos meses, a las marchas y contramarchas inherentes a la Negociación Colectiva. Nuestro cronista -ávido de dinero para solventar su ludopatía y proveerse de sustancias psicotrópicas-, se negó a actualizar el sitio aduciendo incumplimientos de orden salarial y deportivo. Después de exigir victorias, un sueldo conforme al laudo, dinero para viáticos, que se le abra una cuenta corriente en El Caballo y se le otorgue un vale mensual en un conocido prostíbulo de Maldonado, resolvió, este señor, aceptar la contrapropuesta de la Comisión Directiva del TTR que consiste en: una cerveza y un choripán por fecha jugada.

Aclarado este punto –que originó el largo abandono del blog- les dejamos a renglón seguido la crónica de la última fecha.

En el primer tiempo hubo equilibrio en las acciones. El TTR desplegó un mediocampo sólido y consistente, férreo en la marca, pero con escasa proyección ofensiva. Se tocó más bien poco. El desempeño del equipo, en buena parte de la primera mitad, ofreció tranquilidad a su hinchada. Esto es algo a lo que no están acostumbrados los inclaudicables y cascoteados seguidores de la amarilla. Decíamos que daba la sensación de que el trámite era favorable, que la ventaja podía caer de un momento a otro. No obstante, se llegó poco al arco contrario y sin demasiada claridad. También hubo importantes intervenciones de Darío, el eximio arquero rocketero, que se estiró un par de veces y en otras ocasiones contuvo disparos traicioneros sin dar rebote. Como contrapartida, el TTR mostró superioridad en el juego aéreo, ámbito en el que se debe destacar la sobresaliente actuación del Canario. También hubo más peso –más gordura, digamos- para resolver y ganar las pelotas dividas.

En el segundo tiempo se originaron momentos de confusión y enredo que propiciaron una transitoria superioridad del equipo contrario. Sin embargo, una serie de rebotes en el áreas adversaria, donde complicó sobremanera el ariete del equipo -hablamos del negro Cesáreo- terminó con un finísimo disparo de Juan Borges, tan callado en este partido que casi no se lo reconoce. El tiro llegó a la red: 1 a 0. Más tarde, en un avance ofensivo por la banda derecha, se consiguió cruzar una pelota que atravesó paralela a la línea de fondo y fue empujada al arco por Marquitos, ingresado unos minutos antes. Parecía, en ese momento, que un bálsamo de paz calmaría el acostumbrado desasosiego del equipo. Pero para no perder su vocación por el vértigo, el TTR recibió un gol al poco rato. Una pelota elevada picó cerca del arco, no pudo ser despejada, y un delantero adversario la punteó a la red: 2 a 1. Tembló el marrón, tembló el marronero, dice Zitarrosa. A partir de allí Real Bañil mandó sus hombres arriba, lo que provocó zozobras inesperadas en la última línea. Provocó, asimismo, más nerviosismo de lo previsto y deseable. Pero quedaba poco tiempo; el juez pitó el final y se escuchó un general suspiro de alivio en el banco del TTR.

En resumen, se puede hacer un balance positivo del desempeño del equipo. Fue un trámite parejo donde la ausencia de buen fútbol marcó la nota dominante. Se ganó, después de muchísimo tiempo, después de muchísimos partidos, y eso permite abrigar esperanzas para entrar en la zona de definición y pelear el regreso a la primera divisional de la LIFFA.

domingo 22 de mayo de 2011

SOBRE CÓMO EMPEZÓ EL AÑO DEL TTR...

Empatando, perdiendo y ganando, en ese orden de medianía, sin sobresalir ni por lo malo ni por lo bueno, el TTR inauguró el Apertura 2011. Hubo inicios peores, bastante peores, a qué negarlo. Este año podríamos afirmar que se arrancó de forma regular.

El primer partido, ante El Faro, fue desigual, con momentos de buen despliegue y otros en los que se zozobró y debió aguantarse el consabido apedreo de rancho. Quedó al final un regusto de satisfacción por un resultado que pintaba peor y se remontó, por dos veces, con más sudor que fútbol. Los amarillos terminaron boqueando, echando espuma por la boca, pero no perdieron. Resultado: 2 a 2.

Con Manantiales faltó sangre en el arranque. El TTR no encontró el concierto de sus líneas, el fútbol y la tranquilidad apropiados para plantarse bien en el campo, y dio ventajas ante un rival que corrió y presionó mejor. Se jugó mal, para decirlo en castellano antiguo. Los intentos desesperados del complemento no alcanzaron para doblegar a la defensa adversaria y se quedó en la puerta, perdiendo, para no sentir nostalgia de lo que eso significa. Resultado: 2 a 1.

Este domingo, 22 de mayo de 2011 para ser bien precisos, se ganó y se ganó bien. No con holgura, no con virtuosismo, no con lujo. Se ganó con orden, con prolijidad en el manejo de la palota, con relevos oportunos. Una jugada desafortunada de la defensa rival permitió al elenco rocketero pasar arriba en el marcador. No conformes con esto, los jugadores del TTR insistieron, elaboraron fútbol y pudieron haber alcanzado algún tanto más. Se desperdiciaron varias oportunidades.

El primer tiempo terminó 1 a 0. Sin embargo, más allá de esta circunstancia, los 40 minutos iniciales pasarán a la historia de este equipo por el acrobático intento del Canario de conectar una pelota aérea de chilena. De chilena, sí señores. Pelé, Maradona y Messi juntos no habrían logrado dar una muestra tan conmovedora de fe en lo imposible, de amor a este juego, de dignidad deportiva, como la que regaló el Canario haciendo esta prodigiosa maniobra.

El Canario, el inmenso Canario, con sus años a cuestas y su voluntad intacta, despegó toda su humanidad del suelo –humanidad nada pequeña, por cierto-, tiró la patada en el aire y cayó al piso. Tembló entonces la tierra. Un movimiento telúrico sacudió el predio entero de la Liffa y todas las cabezas que allí se encontraban giraron en redondo para ver esa acrobacia, ese elevamiento fantástico, ese insulto descomunal a las leyes de la física.

Una pena que la jugada no haya tenido destino de gol. El intento, sin embargo, quedará grabado para siempre en las retinas de este plantel como un hito memorable. “Ahora joden, pero si lo metía me levantaban en andas”, dijo el Canario, una vez terminado el partido. Tiene razón.

También quedará en la memoria por una jugada en la que Acho, también conocido como El Lacho, se descolgó de los previsible con una serie de enganches magistrales con que apiló rivales y aplausos de sus compañero. Además de repetir la solvencia defensiva a la que nos tiene acostumbrados. Por su actuación de hoy este cronista le da al lateral izquierdo del TTR un diez y el premio “Carpincho Reseco” al jugador del partido.

Del segundo tiempo debemos mencionar el gol del Negro Sena, que definió bien y enmendó, de ese modo, algunos tiros errados en la primera parte para consolidar la victoria amarilla. Resultado: 2 a 0.

Con este marcador, el equipo se entrevara en la tabla y da indicios de que puede pelear instancias definitorias si se lo propone. Esto recién comienza.

(En la foto: Tercer tiempo. Tomando cerveza fría, los jugadores del TTR se congratulan del triunfo y analizan, mirando en lontananza, las posibilidades del campeonato)

martes 21 de diciembre de 2010

COMO LA CUCARACHA

Si hay un atributo que distingue a este simpático insecto es la capacidad de adaptación y resistencia, su habilidad para sobrevivir o, mejor dicho, las dificultades que ofrece para no perecer. Se dice que algunas especies son capaces de mantenerse activas durante un mes sin comida. Otras pueden vivir sin aire durante 45 minutos o enlentecer los latidos del corazón.

La analogía es clara. Para un equipo de fútbol el alimento sería la victoria. El TTR, sin embargo, es capaz de sobrevivir como equipo, como grupo, ignorando la victoria meses enteros. Se podría decir, incluso, que hiberna, ayuno de toda sensación de triunfo, alimentándose únicamente de bebidas alcohólicas y humo de trasnoches, pierde y pierde y vuelve a perder. Enltentece sus latidos. Descansa agazapado. La derrota sistemática, recurrente, una atrás de la otra, no alcanza, sin embargo, a rozar su espíritu indeclinable.

Anida en este grupo el instinto de supervivencia porque está fundado en sólidos cimientos: la noche, la pereza, la falta de compromiso, el desconocimiento de las prácticas, la inasistencia a los partidos, el vampirismo, la joda, las sustancias estupefacientes... Pero, todo esto, acompañado del discurso del “vamo’ arriba”, “los partidos se ganan los viernes de noche”, “qué grande este grupo”, “prefiero perder con el TTR que ganar con”... Etc. Esto, señores, se llama retórica, autobombo. En cada asado, en cada resaca en las canchas de la LIFFA, el equipo escribe su propia historia.

Y así, de alguna manera insospechable, consigue zafar en la última escupida; ensalivando y ultrajando el ojete del "fantasma del descenso". Aferrado a sus últimas chances, el elenco rocketero ha conseguido permanecer otro campeonato en la primera división de la LIFFA. ¿Bajará algún día el TTR a la B? ¿Saldrá campeón alguna vez? Ambas hipótesis pueden ocurrir, llegado el caso. Estos muchachos, por ahora, se quedan en la A.

Hasta el año que viene.

lunes 29 de noviembre de 2010

SUBIENDO LA CUESTA

Un pique de la pelota en el área, empujado de cabeza a la red, casi en soledad, por el presidente vitalicio de la institución rocketera (hablamos de la Tota Borges); ese fue el primero. El segundo consistió en una pelota bien ubicada contra el palo, rastrera, por Sebita Puppo, quien se desprendió rápido y silencioso -como pedo en casa ajena- de la marca contraria.

El TTR tuvo otras incidencias favorables. Goles errados. Como el de Juanjo que, obnubilado, exhausto, sorprendido por el pique, por el fútbol, por tamaña oportunidad, desvió el balón a los matorrales. Se puede decir que fue un partido tranquilo, de trámite amistoso para el elenco amarillo, que no brilló por su fútbol pero tampoco sufrió en exceso. Y eso –considerando cómo venía la mano en los partidos anteriores-, es decir. Es mucho decir.

Inobjetable, olvidable y amarga. Así fue la última derrota contra Cruz del Sur. Los detalles de ese partido vamos a obviarlos porque se nos antoja no revolver en la herida. Acaso tuvo de positivo la reunión posterior, del jueves, donde varios integrantes del TTR dieron cátedra sobre el fútbol, la vida, los propios errores y, sobre todo -lo que más nos gusta-, los errores de los compañeros. Se chupó, se habló y, ante todo, se comió una soberbia y memorable lasaña, que quedará en la mejor historia de los ágapes “pantagruélicos” e “imponentes” que se da este equipo.

Volviendo al partido con Finistèrre, hay que decir que sobre el final el juez pitó un penal que fue bien rematado por el arquero adversario. 2 a 1, que quizá no sea una victoria inaugural, paridora de nuevas épocas, pero sirve para sumar y tratar de zafar, una vez más, del descenso. Una inyección de ánimo para encarar los partidos que se vienen. Puntos suspensivos.

miércoles 27 de octubre de 2010

BRUJERÍA


El rendimiento del equipo viene mejorando. De a poco. Este domingo, en un partido de emociones alternadas, pero vibrante al fin y al cabo, el TTR pudo ganar pero terminó empatando. El panorama era negro al principio. Roma ganó el mediocampo y se impuso en todas las líneas, más allá de algunos espacios que dejaba en el fondo.

Los rocketeros, por su parte, no encontraban la brújula. Este desconcierto de los amarillos -que no acertaban a pararse bien en el campo y entregar la pelota a los compañeros- duró algo así como 15 minutos. Cuando el equipo comenzó a hacer pie, a ordenarse, a tocar un poco, cuando las perspectivas empezaban a mejorar, Roma metió el primer gol. Una pelota en caída, que pica y rebota en el travesaño, es ganada después por un rival que la mandó a la red. Y después metió el segundo. Zapatazo de media distancia, bien esquinado, y dos a cero.

Pero el Tiki Tiki -pese a que la suerte no lo ayuda nunca- no da partida por perdida. Así fue que los amarillos se tiraron arriba, puro corazón y empuje, hasta conseguir el empate. Pelota cruzada de Emilio que sobra al defensa, captura Fede Rodríguez, que manda centro de la muerte preciso a los pies Seba Calavia, que a su vez define con buen destino. 2 a 1.

El segundo fue un furibundo y largo remate de Miguelito “Silva Cantera” Burgueño. La pelota toca en un rival, cambia ligeramente de trayectoria, y termina metiéndose contra un palo. 2 a 2. A partir de ahí hubo intervalos de buen juego y baches propios del TTR. Lagunas de fútbol y triangulaciones vistosas. Cosas que tiene este equipo.

En el segundo tiempo llegó la improbable pero buscada remontada. El TTR pasa en el marcador luego de que Emilio lanza un balón alto hacia el arco -que dibuja una larga parábola- y no puede ser despejado por el arquero contrario. ¡¡¡3 a 2 y vamos arriba, que se puede, y a puro testículo sudado, o sea a huevo, la concha de la lora redoblada, el Tiki Tiki nomá, mete y mete, se impone y corre y...

Y no, nada es tan fácil. Faltando unos diez minutos, el juez pita y marca tiro libre para Roma. El técnico dice en el banquillo que tiembla con cada pelota parada e infunde así confianza y seguridad a la plantilla. Lo dicho. La pelota hace una curva rara y se mete contra el segundo palo. Y bueno. El partido se fue empatado. 3 a 3.

Mención aparte merece la actuación arbitral. No nos gusta en este espacio hacer consideraciones sobre el desempeño de los jueces pero lo del domingo es ineludible. Al menos un fallo tuvo gravitación en el resultado. En el primer tiempo hubo claro penal del arquero contra el velocista Rivas que el juez deja seguir porque termina en gol. Sin embargo, la jugada es invalidada por el línea, que sacude la banderita marcando orsai. Bueno, pensaron todos, si anula, cobra el penal.

Pero no. Atónitos, jugadores, suplentes, cuerpo técnico e hinchada, vieron con asombro como el arbitro no marcó la falta, que además ameritaba tarjeta roja para el arquero. Estupefactos, boquiabiertos, recalientes, los rocketeros sintieron la desazón profunda de un fallo totalmente errado. Que más que error denotó falta de decisión por parte del juez. Y ahí vinieron la calentura, la impotencia y la frustración; las ganas de cortarse las venas con una galletita al agua, meterse un supositorio con aguarrás y arrancarse los pelos del escroto con una pinza de cejas. Más allá de los consiguientes y exacerbados reclamos. Después hubo otros errores, aunque no tan gruesos como este.

Así se fue el partido, entonces, sin pena ni gloria. Son otros puntos que van quedando por el camino. Resultado: 3 a 3.

martes 19 de octubre de 2010

ALGO NOS ESTÁ SALIENDO MAL

El TTR se quedó otra vez en la puerta, exhausto y sin recursos. Después del gol inicial, que dio cierto impulso y momentáneo dominio del juego, el equipo se fue apagando hasta quedar abajo en el marcador, condenado a remarla siempre de atrás. Más pulmones y orgullo que cerebro y técnica, los jugadores sudaron la amarilla hasta quedar secos. Se puso, se insistió en el final, pero no alcanzó. Lengua afuera y cero puntos.

Los errores, que en otros partidos se pueden remediar, en este se pagaron uno a uno. Y no hubo patriada ni pelota en el palo ni dios compasivo ni aborto de la suerte que favoreciera a la plantilla rocketera. El TTR empieza a mirar la calculadora con cierto cariño y la lista del Fair Play con verdadero afecto. Parece que estamos bien posicionados en la tabla del Fair Play (otra vez), vamo arriba.

Hay una cosa que se llama fútbol, que se juega con la pelota, que todavía no le sale del todo bien a este equipo; más allá de breves iluminaciones. Ayuda, en estos casos, la práctica, concepto en general desconocido por el plantel. Pero bueno, la llama no se apaga, se vienen más asados, vuelve el viejo y cansado Kayak, y hasta se habla de practicar y partidos amistosos (¿será?). A remar, TTR, otra vez.

Me olvidaba del resultado. Niupi 4 - TTR 2. Inapelable.

lunes 11 de octubre de 2010

TIKI TIKI 1 - EL FARO 4

Diez tips para el alto rendimiento físico

Consejos para realizar actividad deportiva y sentirse bien.








1. Buen despertar

Se recomienda hacer gimnasia antes del desayuno. ¿Las razones? Cuando uno no expele hidratos sus corporales, la mayoría de las calorías que se queman provienen de la grasa almacenada. Lo ideal, para un trabajo moderado, es quemar unas 500 calorías.

2. Cafeína
Antes de comenzar con un ejercicio conviene tomar media Coca Light o un café liviano. La cafeína puede reducir la percepción de dificultad de los ejercicios. Y, cuanto más fáciles parezcan, más ganas habrá de entrenarse.

3. Indoors
Para simular el jogging al aire libre, hay que programar la cinta con una inclinación de por lo menos 1°. ¿Por qué? Correr cinta sin ninguna inclinación es más fácil que correr al aire libre sobre terreno plano, porque no hay resistencia del viento y hay menos fricción.

4. Precalentamiento
Si llevás a cabo un solo estiramiento antes de los ejercicios, lo ideal es que sea rápido y completo. Treinta segundos bastan para calentar seis grupos de músculos por lado: pantorrillas, tendones, caderas, glúteos, espalda inferior y hombros.

5. Hiperkinesis
Los trastornos por déficit de atención e hiperactividad tienen sus ventajas. Un estudio de la Mayo Clinic descubrió que la gente que no descansa en todo el día –por ejemplo, la que camina cuando habla por teléfono- quema por día 350 calorías que la gente que se queda sentada.

6. Prevención
La debilidad del tibial anterior, ese músculo delgado que va por el frente de la canilla, es la principal sospechosa de esa aflicción tan común en la gente que corre: el dolor de tibia. Si uno tiene una tendencia a sufrir este dolor y su gimnasio no tiene una máquina de flexión dorsal de tibia, hay una variante ad hoc: colocar un disco de pesa de 5 o 10 kilos en el piso, contra la pared; colocar los dedos de un pie bajo el borde exterior, en el punto más lejano a la pared, y levantar el plato manteniendo el talón pegado al piso.

7. La Grulla
Para trabajar la coordinación, el equilibrio y la fuerza de piernas mientras se pule la parte superior del cuerpo, parate sobre un solo pie en un aparato de estiramiento de bíceps.

8. Discóbolo 2.0
Los dolores en la parte baja de la espalda se deben muchas veces a la debilidad del erector spinae, el pequeño grupo de músculos que sostiene la espina dorsal y tiende a atrofiarse con la falta de movimiento. Una de las mejores actividades para fortalecer y estirar esos músculos es el movimiento de giro que se produce un frisbee.

9 . Rutina postural
Corregir la inclinación de hombros y las malas posturas de escritorio no es tan complicado. En el Lat Pulldown –barra de jalado lateral- hay que bajar la barra lentamente con los omóplatos, sin doblar los codos. Ese pequeño movimiento endereza el trapecio inferior, lo que ayudará a combatir a los hiperactivos trapecios superiores, responsables de muchas de las malas posturas. Haga tres series de diez, dos veces por semana.

10. Tendones
Los inexpertos en el gimnasio suelen saltear los ejercicios de piernas, porque suponen que en la cinta moverán esos músculos. Gran error. Quienes hacen jogging desarrollan frecuentemente un gran desequilibrio entre tendones y cuádriceps, lo que puede acarrear problemas de rodillas. Tres series de quince estiramientos de tendones dos veces a la semana ayudarán a resolver el desequilibrio.